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LOOK AGAIN

The universe of the index finger and its multiple individual, social and historical actions. Through this playful index finger the director shows us how much we can de solely by moving a finger. Simply point your finger to touch your nose or point to a country to conquer. With a multicultural mosaic of characters, this short film expresses, in a sensual and radical way, the gesture of pointing. It also provides a critical and contemporary look at European conquests.
VOL-VER A MIRAR

El universo del dedo índice y sus múltiples acciones individuales, sociales e históricas. A través de este juego lúdico del dedo índice la directora nos muestra cuántos actos podemos hacer con tan sólo mover el dedo. Basta dirigir el dedo índice para tocarnos la nariz o señalar un país a conquistar. Con un mosaico multicultural de personajes, este cortometraje expresa de manera sensual el gesto de señalar. Más presenta una mirada crítica y contemporánea de las conquistas europeas.
LOOK AGAIN

Encarna Sánchez Vargas (Spain)
Duration: 4:24 / 3:12
Barcelona, 2015
  > texto por Encarnación
M. Sanchéz Vargas

Versión original en español (duración: 4:24)
CONTIENE IMÁGENES POSIBLEMENTE NO APTAS PARA UNA AUDIENCIA JOVEN
Spanish original version with English and French subtitles (duration: 4:24)
CONTAINS IMAGES POSSIBLY UNSUITABLE FOR A YOUNG AUDIENCE

Vol-ver a mirar
He ahí donde nace el respeto

La parte más esencial de cualquier historia, ya sea personal, familiar, generacional, nacional o internacional, planetaria e incluso galáctica, es aquella que no nos han contado, es aquella que aun no ha sido escrita y más aun aquella que descubrimos por nosotras y nosotros mismos. En un espacio y tiempo concreto y en un determinado momento de nuestra vida para una mejor comprensión de la existencia.

La historia y su conjunto de historias
La historia y todo lo que la circunda
La historia, su curso y sus detalles
La historia de quienes ya no pueden contar su historia
La historia silenciada, guardada y archivada
La historia escondida, vedada y revelada
La historia y la otra parte de la historia
La historia de la verdad y de la mentira
La historia de la memoria y la del olvido
La historia del misterio y el misterio de la historia
La propia historia y la de los otros
La historia del mundo y la de los otros mundos
La historia del relato de lo oído. A menudo de lo visto y a veces de lo vi vido
La historia y sus capítulos

Un día pronto, tan pronto como estemos preparados deseo que España y su estela estén dispuestos a volver a mirar hacia el frente con la misma fuerza, con el mismo ímpetu de sus expediciones, aquel capítulo sangriento y genocida, porque esa es la palabra; que ha colmado de identidad y gloria nuestra historia, siendo éste la grandeza y el logro de la misma.

Me refiero al capítulo que conocemos con el nombre de la conquista o más allá aun de la ignorancia: el descubrimiento. El descubrimiento de qué? me pregunto.

Dicho capítulo ha sido además de escrito y versionado, ha sido también enseñado, transmitido, narrado, recreado, esculpido, registrado y señalado en avenidas, pueblos, calles y plazas. Y por si esto no fuera suficiente, es todavía año tras año, celebrado.

Aquí como el día de la hispanidad. Allá como el día de la raza y más reciente como el día del encuentro entre culturas. ¿Qué culturas? ¿La italiana y la hispana, tal vez? ¿Qué encuentro? ¿No seria más coherente llamarlo el día del desencuentro entre culturas?

La huella de nuestro paso, es hoy una consecuencia viva en las circunstancias geográficas, políticas, sociales, económicas y culturales de sus habitantes.

Sin embargo, hay una voz, un grito y un llanto que está, que se sigue escuchando bajo el manto sepulturero del progreso, casi recién importado de la desencarnada Europa. Una voz, un grito, un llanto y también un canto, porque hay esperanza; que es revelado a quienes se atreven a vol-ver a mirar la historia, descubriéndola por ellos mismos para con coraje llamar así a los hechos por su nombre.

Sin miedo o con miedo a encontrarse apuntados por ellos. Sin miedo a encontrar la otra parte, la parte "oscura", la parte que no fue contada, ni siquiera escrita, mucho menos registrada, esculpida, transmitida o enseñada: mostrada. Pero que tampoco ha sido perdida ni olvidada.

La parte que grita, que llora, que habla aún silenciada; nos pide, nos reclama la ejecución de los valores que perdimos entre la masacre y el saqueo y que hoy Latinoamérica nos invita a recordar: pedir perdón y para eso, perdonarnos.... Perdonarnos sobretodo.

Entendiendo el perdón en el sentido más universal de la palabra. Aceptando el aprendizaje que los hechos nos plantean. Entendiendo el perdón cómo ese movimiento natural que se produce cuando nos damos cuenta de que hemos herido al otro. Lo vemos muy claramente en los niños, o cuando fuimos niños.

Mirar al frente, como ya lo hacemos con nuestra silueta desde el mapa, inclinar la cabeza y bajar la mirada; para honrar así el suelo, el territorio donde yace una de las perspectivas más relevantes de nuestra historia. La mirada, la pieza que nos falta encajar e integrar para comprender sencillamente quienes somos y quienes fueron los que se fueron con nuestra llegada. Aquellos que tildamos de salvajes e incivilizados, aquellos a quienes hemos dibujado con plumas y taparrabos haciendo fuego con dos piedras y tres palos, eran y son guardianes de la tierra.

El día que podamos honrar y darle el lugar a esta cultura originaria, con todo lo que esto simboliza y significa, así como el reconocimiento de nuestros actos y su deriva; ese día estaremos escribiendo verdaderamente un capítulo de la historia, no solo como nación, sino también como humanidad, que merezca la pena ser señalado en los índices de la misma.

Yo solo recuerdo ser niña y escuchar a mi padre decir frente a las películas del oeste: «Eso no es cierto. Ellos jamás tuvieron armas hasta que llegó el hombre blanco.... Hasta que llegó el hombre blanco.»

Encarnación M. Sánchez Vargas